miércoles, 17 de mayo de 2017

LOS ACUEDUCTOS ROMANOS


 Para abastecer de agua a las ciudades, los romanos crearon un impresionante sistema de canales y puentes monumentales, por lo que se la puede considerar  una autentica civilización del agua.
La tecnología que desarrolló para su captación, distribución y consumo no encuentra parangón hasta nuestro mundo contemporáneo. Es cierto que en las ciudades griegas se construyeron sistemas de túneles, galerías o cisternas, a veces de dimensiones considerables, pero quedan muy lejos de los impresionantes acueductos que los romanos, con sus grandes dotes para la ingeniería y la arquitectura, sembraron a lo largo y ancho de su Imperio.



Acueducto de Segovia

 Los acueductos se crearon para atender todas estas necesidades. Cuando se menciona la palabra acueducto pensamos de inmediato en las impresionantes construcciones de Segovia, Mérida o Tarragona, por limitarnos a España.

Para ello contaban con técnicas y materiales sofisticados y durareros:




No todas las ciudades romanas disponían de acueductos, ya que en algunas el suministro hidráulico podía quedar cubierto por pozos y por cisternas públicas y privadas excavadas bajo las casas

 

Sin embargo, había ciudades que necesitaban mucha más agua de la que podían proporcionar las cisternas, no sólo para abastecer a una población numerosa–hasta un millón de habitantes en el caso de Roma–, sino también para alimentar las fuentes ornamentales y públicas, las termas y los espectáculos.



Recreación de las Termas de Nerón (Roma)




Se crearon pues, los acueductos que conducían el agua desde estos lugares donde se almacenaba –"caput aquae", lugar donde el acueducto tomaba el agua- hasta la ciudad.
Pero las arquerías monumentales eran sólo una parte del sistema de abastecimiento hidráulico, cuyo objetivo era traer el agua desde fuentes y manantiales que podían hallarse a más de 50 kilómetros de distancia.

 

A lo largo de este trayecto se construían obras de captación, embalses, torres de distribución (castella aquarum) y, lógicamente, el canal por el que discurría el agua aprovechando la ligera pendiente que los ingenieros romanos lograban mantener desde el origen hasta el destino.Para condeguir la inclinación adecuada, utilizaban el "corobate".
En su mayor parte la conducción de agua se hacía por canales subterráneos o a ras de suelo.



Recreación del entablamiento de las arcadas


Esquema del funcionamiento de un "sifón"

Pero claro está, el terreno rara vez ayuda. Imaginemos que el acueducto llega a una depresión profunda, en la que es imposible construir un acueducto que la atraviese. ¿Cómo salvarla? Lo más usual era que se evitara, prefiriéndose siempre dar un rodeo.



Pero cuando ello era imposible, se realizaba el sifón. ¿En qué consistía este? Se hacía descender al agua velozmente hacia el fondo de la depresión para que posteriormente el agua pudiera ascender.




Era muy complejo, ya que la velocidad debía estar bien calculada al milímetro. Poca velocidad producía que el agua no llegara de nuevo arriba. Por otra parte, un exceso provocaba que el agua saltara al llegar arriba, siendo imposible que esta continuara por el "specus" (conducto)

 

Un servicio de reparaciones  limpiaban sistemáticamente los canales para evitar las obstrucciones y el empeoramiento de la calidad del agua; para ello, el canal por el que circulaba el agua estaba siempre cubierto y se instalaban regularmente albercas llamadas "piscinae limariae" (tanque de sedimentos) para decantar las impurezas, asi como "pozos de inspección"donde se podían introducir los obreros si se producía alguna avería.


Lumbreras






Villa romana y sus dependencias

El acceso privado al agua ha tenido siempre un precio. Los propietarios de las casas que podían permitirse disponer de agua corriente contrataban un servicio por una cierta cantidad, que venía asegurada por el mayor o menor diámetro de la tubería de acceso.
Esto también daba lugar a intentos de fraude cambiando el calibre de la canalización. Para evitarlos se ideó el "calix", una tubería unida a una carátula que se empotraba en la pared y tenía una decoración, para evitar su falsificación o manipulación.

 
Las tuberías eran fabricadas en plomo; curvaban una lámina alrededor de un núcleo de madera hasta formar un tubo, luego los bordes se unían y el núcleo era retirado, obteniendo una sección transversal oval y una costura continua en la parte superior,  la cual, no era punto de falla, por lo contrario en los ensayos de Belgrand, falló primero la pared lateral que la costura. El núcleo de madera se retiraba; la junta, en la parte superior, se martillaba o soldaba para producir un cierre hermético



Diversos tipos de tuberías romanas








ACUEDUCTOS ROMANOS DE ESPAÑA


El acueducto de Segovia

Es un acueducto romano situado en la ciudad española de Segovia. Su construcción data de principios del siglo II d. C., a finales del reinado del emperador Trajano o principios del de Adriano.



La parte más visible, y por lo tanto famosa, es la arquería que cruza la plaza del Azoguejo, en el centro de la ciudad.





  El acueducto de Segovia conduce las aguas del manantial de la Fuenfría, situado en la sierra cercana a 17 kilómetros de la ciudad, en un paraje denominado La Acebeda. Recorre más de 15 kilómetros antes de llegar a la ciudad.




 Maqueta donde se puede apreciar el recorrido del acueducto





El agua se recoge primeramente en una cisterna conocida con el nombre de El Caserón, para ser conducida a continuación por un canal de sillares hasta una segunda torre (llamada Casa de Aguas)







El acueducto de los Milagros Mérida

 Era una de las conducciones que, en época romana, suministraban agua a la ciudad de Emérita AugustaDicho acueducto tenía como función principal suministrar agua al lado Oeste de la ciudad.




 El punto de captación de agua o "caput aquae" se situaba en el embalse de Proserpina, desde donde nacía una conducción que serpenteaba a lo largo de casi 12 kilómetros.



Uno de los ramales, descubierto recientemente, que traian agua desde el Embalse de Proserpina







Acueducto de San Lázaro (de Emerita Augusta), en Mérida, Badajoz.

 Una de las tres conducciones que surtían de agua a Emerita Augusta. Cuando este acueducto tenía que atravesar la depresión del río Albarregas se construyó un gran conjunto de arcos para sustentar las conducciones.




De todo el conjunto solo nos quedan tres imponentes pilares con dos de sus arcos de unión, los situados más abajo de la estructura. En el S.XVI se construyó un acudeucto nuevo utilizando muchos de los sillares del romano, por lo que este, fue prácticamente destruido. Los tres pilares que nos quedan tienen de distinta planta, todos con contrafuertes, para fortalecer la estructura general. 

 


El  acueducto de les Ferreres

En ocasiones denominado también Puente del Diablo, es una arquería romana que forma parte del acueducto que suministraba agua desde el río Francolí a la ciudad de Tarraco (Tarragona), desde una distancia de 25 km. La arquería está situada en las afueras de la ciudad de Tarragona, Tiene dos niveles con arcos superpuestos y construido en obra de sillares unidos en seco.

 

El famoso Pont del Diable es sólo un fragmento de una larga canalización para traer agua a la ciudad desde el río Francolí. El agua se captaba en la zona del Rourell, a 92 metros sobre el nivel del mar, y se conducía durante más de diez kilómetros a través de las distintas canalizaciones y acueductos de varias medidas. El de la partida, de las Ferreres, mide unos 217 metros de largo, un máximo de 27 de alto y casi 2 metros de ancho, la hilada superior tiene 25 arcos y la inferior 11, con 5,90 metros de luz. Se construyó en el siglo I con grandes sillares colocados en seco, que forman una doble línea de arcadas.








Los Caños de Carmona, Sevilla


Conocido como los caños de Carmona, (su nombre se debe a que la Puerta de Carmona estaba adosada a ellos), el acueducto romano de Sevilla ha estado en uso para la ciudad hasta principios del siglo XX cuando fue demolido (1912). Aunque para entonces ya no lo podríamos considerar del todo romano ya que, aunque fué prácticamente reconstruido durante el periodo musulmán almohade, no deja de ser una magna obra en ingeniería puramente romana

Musulmán o romano, sólo podemos decir que cumple absolutamente todas las características que se definen a un acueducto construido en época imperial. Toma de aguas subterráneas de manantial, no de rio. Pendiente suave y continua desde el lugar de origen al de destino, y combinación de obra subterránea y de superficie.



Se empleó para su construcción como único material el ladrillo. Constaba de aproximadamente 400 arcos sobre pilares en la zona que estaba a la vista, en algunos lugares con un cuerpo superior también de arcadas; parece ser que es el único existente en España. En algunos puntos su curso movía un número variable de molinos harineros.
   


 Puente de los Veinte Ojos. Carcauz (Almeria)

Los acueductos de la rambla o barranco de Carcauz, son un sistema de acueductos y acequias de origen romano, que forman parte del límite municipal entre Felix y Vícar, en la provincia de Almería (España), y que transcurren a lo largo de la rambla de Carcauz, a las faldas de la sierra de Gádor. la época en la que se realizaron estas divisiones, entre los siglos II y I a.c.


 
 Acueducto Romano de Albarracín-Cella (Teruel)

También conocido como de Albarracín-Gea-Cella, se extiende a lo largo de tres términos municipales: Albarracín, Gea de Albarracín y Cella (comarca de la Sierra de Albarracín, Provincia de Teruel, España). Corresponde a una infraestructura hidráulica de época romana y tiene una longitud aproximada de 25 kilómetros y data del siglo I d. C
Originariamente se componía de arquerías y canales abiertos, que se completaban con galerías subterráneas y pozos verticales. De fábrica de mampostería y argamasa, en la actualidad los restos existentes consisten en grandes arcadas y galerías excavadas en la roca y un gran número de pozos.


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Una de las obras hidráulicas más importantes en la península Ibérica. Al mismo tiempo para nosotros es una obra un tanto insólita y misteriosa por cuanto no sabemos exactamente el uso que dicho acueducto tenía, pues poseía un elevado caudal de agua: parece que en un principio no abastecía a ningún gran núcleo habitado, sólo a un ciudad romana de pequeño tamaño que debía encontrarse bajo la actual Cella, si bien no hay restos arqueológicos que evidencien otras ciudades romanas en la zona ni núcleos habitados de importancia, por lo que se ha pensado que su uso, además de urbano, fuera eminentemente industrial o agrícola, aunque tampoco sabemos para qué actividad fue utilizado; se plantea la posibilidad de que sirviera para batanes, fraguas o molinos que estarían en la zona de Cella



La Toma de agua se situaria en el Azud de Albarracín, paralelo al cauce del Guadalaviar. También se pueden apreciar en los tramos las obras que se realizaban pozos para dar ventilación e iluminación a las galerías, así como para entrada de los trabajadores




El Aqua Fontis Aureae Córdoba)

es uno de los tres acueductos que, en época romana, suministraban agua a la ciudad de Corduba (actual Córdoba, para abastecer al el palacio de Maximiano Hercúleo (cuyos restos se conservan en el yacimiento arqueológico de Cercadilla), hizo necesaria la construcción de un tercer acueducto para su abastecimiento   fabricado con opus caementicium impermeabilizado interiormente con una capa de estuco. Sus paredes miden unos 40 cm de espesor y la sección del canal es de 90x45 cm. Según parece al principio discurría superficialmente, pero más tarde fue cubierto con losas rectangulares.
La magnífica conservación del castellum divisorium o cabeza de sifón donde las aguas pasaban a ser conducidas a presión mediante dos tuberías de plomo de gran calibre, para su distribución mediante ramificaciones posteriores a los distintos consumidores. Este castellum divisorium, construido con sillares y recubierto de plomo interiormente, cálices de bronce, uno de los cuales se ha recuperado, a los que se conectaban las tuberías de plomo.
Actualmente sigue cumpliendo con su función, proporcionando agua a los estanques de la calle Cairuán y a las albercas del Alcázar de los Reyes Cristianos.



El acueducto de Valdepuentes (Córdoba)

También conocido como Aqua Vetus o Aqua Augusta, era uno de los tres acueductos que, en época romana,
El crecimiento urbano de Corduba durante el siglo I hizo insuficiente el abastecimiento de agua que proporcionaba el Aqua Vetus o acueducto de Valdepuentes, como ahora se le conoce, por lo que se construyó un nuevo acueducto durante el reinado del emperador Domiciano que, según la epigrafía encontrada, fue llamado Aqua Nova Domitiana Augusta.


  Aérea punto intermedio de los cuarenta metros de tuneles, y detalle del depósito superior

El  Aqua Nova Domitiana Augusta (Córdoba)

Era uno de los tres acueductos que, en época romana, suministraban agua a la ciudad de Corduba (actual Córdoba)
Aún se conservan restos de cuatro ramales  construidos en opus caementicium, es decir, cantos rodados ligados con cal, arena y agua, con una sección de 60x45 cm



El Acueducto de Bejís (Castellón)
Denominado también Acueducto romano Los Arcos se sitúa en el municipio de Bejís, en la Provincia de Castellón. Tradicionalmente considerado de origen romano, no es hasta el siglo XX cuando se plantea la posibilidad de que haya sido construido a mediados del siglo XVI



 El acueducto de Gades

Fué la conducción de agua potable construida por el Imperio Romano para abastecer a Gades (antigua Cádiz). El acueducto medía 75 kilómetros,1 lo que lo convertiría en una de las obras civiles más importantes de la antigua Hispania, el mayor acueducto de la región y probablemente el quinto de todo el imperio. Traía agua desde los manantiales del Tempul, que aún hoy siguen siendo usados como toma de agua.



Tramo del acueducto, con bloques de piedra ostionera machi-hembrados reconstruido en la Plaza Asdrúbal, en Cádiz  los estudios actuales sugieren que se podría haber construido durante el gobierno del emperador Claudio, en el I siglo d.C.
El acueducto romano de Cádiz (Gades) es el más largo de la Hispania romana. Se tratan de más de 83 kilómetros que van desde los manantiales del Tempul, situado en la sierra de las Cabras, que pasan por Arcos de la Frontera, San José del Valle y la campiña Jerezana  hasta llegar a Cádiz para su abastecimiento.





 El Acueducto subterráneo de Huelva

Es una obra hidrológica civil datada en el siglo I d.C. Ubicado en la actual ciudad de Huelva, conocida como ONVBA AESTUARIA en tiempos del Imperio romano, se encuentra situado en una zona de cabezos llamada El Conquero recorriendo la ciudad desde el monasterio de la Cinta, hasta las inmediaciones del cabezo de San Pedro.



La especial localización de la ciudad de Onuba, en el estuario entre los ríos Tinto y Odiel y su alto aporte de sedimentos propició en el periodo terciario la creación de los llamados “Cabezos”, elevaciones de hasta 60 metros de tierra ya compactada, semipermeable y protegida por la vegetación autóctona. La “Fuente Vieja”, sorteando estos cabezos o incluso a través de ellos, suministró agua a Huelva durante los años de mayor esplendor de la ciudad romana



Acueducto de Peña Cortada sobre la rambla de Alcotas.

El Acueducto  de Peña Cortada

También Acueducto de La Serrada o Acueducto de La Serranía discurre por los municipios de Tuéjar, Chelva, Calles y Domeño, en la Provincia de Valencia. desde su origen en el azud del río Tuéjar, salvan grandes escollos topográficos. La longitud de los restos hallados es de 28,6 kilómetros, siendo su entidad comparable con los acueductos romanos más relevantes de España: Segovia, Les Ferreres de Tarragona y Los Milagros de Mérida.  
Todavía no está claro donde desembocaba el agua del acueducto. Se han llegado a encontrar hasta 26 km. de restos.


 






El acueducto romano de Sexi

En la localidad de Almuñécar, en Granada, los romanos también dejaron su huella con un acueducto que, si bien no es de los más conocidos de España, si conserva varios tramos del trazado original que se han mantenido en funcionamiento hasta nuestros días para regar los huertos de la ciudad. Por distintos motivos el acueducto perdió piedras con el paso de los años y el canal quedó interrumpido. La excavación llevada a cabo en lo que tanto Torres Balbás como Fernández Casado identificaron con el castellum aquae, los restos conocidos como Cueva de los Siete Palacios; hipótesis que descartó al no aparecer rastro alguno de mortero hidráulico en la construcción.
Construido en el siglo I d.C. fue utilizado posteriormente en el sistema de acequias árabe



El acueducto romano de Los Bañales  Uncastillo, en Zaragoza

es una joya arquitectónica y uno de los principales yacimientos arqueológicos de Aragón.Única dentro de este tipo de construcciones ya que en su parte elevada la tubería discurría sobre una caja de madera además, Los Bañales conserva el trazado casi completo desde la toma de agua, el sistema de conducción sobre pilares y el canal excavado en la roca por el que entraba el agua a la ciudad.
Otro elemento que hace de este acueducto diferente a otros de época romana es por su recubrimiento del muro de la presa que para evitar que perdiera agua fue revestido de arcilla en lugar del clásico hormigón.



Acueducto romano de Termes o Termancia (Soria)

Entre las infraestructuras con las que contaba la ciudad destaca la infraestructura destinada al abastecimiento de agua corriente a la ciudad, un acueducto dotado de un amplio elenco de soluciones de transporte y distribución, características de los acueductos romanos. Datado en su obra original en época tiberiana (14-37 d. C.), constituye también el elemento más destacado de ingeniería en el territorio de Termes.


La imagen puede contener: planta, exterior y naturaleza


El acueducto de Termes constaba de los típicos elementos de captación, transporte y distribución final del agua en la ciudad. Se supone que el punto de captación del agua (caput aquae) se situaba a los pies de la vertiente norte de la Sierra de Pela, en el Manadero del río Pedro, 3,6 km al Norte de Tiermes. De este punto partía un specus o canal subterráneo por donde discurría el agua a presión atmosférica, siguiendo una pendiente regular, aunque el trazado de esta canalización extraurbana es mal conocido, al estar oculto por sedimentos o perdido en algunos sectores. Tan sólo se ha encontrado, por el momento, un tramo de 50 m tallado en la roca ya en las cercanías de la ciudad, situado en el paraje de Peña Grande.
Entre este punto y la entrada del canal en la ciudad, junto a la Puerta del Oeste, existe una pequeña depresión que seguramente hubo de ser salvada mediante un canal apoyado en las típicas arcadas (arcuationes), o bien mediante un canal alojado sobre un muro (substructiones). Junto a la Puerta del Oeste se situaba una estructura o castellum aquae de bifurcación, hoy casi completamente perdida, desde donde partían los dos ramales urbanos del acueducto, bien conocidos al haber sido ambos explorados en gran parte.
 



LOS ACUEDUCTOS DE ROMA










Aqua Apia: el primer acueducto de Roma


 














Anio Vetus

  (Fotos proporcionadas por Jesús Canduela)






FUENTES:

http://www.artencordoba.com/cordoba-romana/acueductos.html

http://www.raco.cat/index.php/Empuries/article/viewFile/95649/298706

https://www.jw.org/es/publicaciones/revistas/g201411/acueductos-romanos-ingenier%C3%ADa/

https://es.wikipedia.org/wiki/Categor%C3%ADa:Acueductos_romanos_en_Espa%C3%B1a

https://es.slideshare.net/redondus/fundamentos4-roma

http://fluidos.eia.edu.co/hidraulica/articuloses/historia/roma/roma.html


Bibliografía:

Acueductos romanos en España. Carlos Fernández Casado. Colegio de Ingenieros de Caminos, Madrid, 2008.

Los acueductos de Roma. Sexto Julio Frontino. CSIC, Madrid, 1985.



Los arcos del agua. Montse Barderi. Ediciones B, Barcelona, 2013.